La agenda de la
vicepresidenta se centrará sobre todo en reuniones con
economistas e inversores, así como con medios de comunicación de
ambos países para explicar las medidas recién aprobadas por el
Gobierno para reconducir el déficit. Por ahora, se conoce que la
vicepresidenta mantendrá dos entrevistas con Financial Times
y The Economist. Al mediodía, José Manuel Campa y
Soledad Núñez mantendrán en un céntrico hotel londinense un
encuentro con analistas e inversores institucionales de la
City. El secretario de Estado de Economía insistirá en
destacar los rasgos diferenciales de la economía española.
“Desafortunadamente se ha hecho una analogía muy rápida con
Grecia, Portugal, España e Italia, y también con Irlanda”,
declaró Campa a EL PAÍS antes de partir. El próximo
martes, habrá otra parada en París para transmitir el mismo
mensaje de confianza.
La credibilidad de
España en el escenario internacional recibió un duro golpe el
pasado viernes 29 de enero, cuando el Ejecutivo anunció que el
déficit a cierre de año de 2009 se situó en el 11,4 por ciento.
Con esta noticia el plan de austeridad dotado con 50.000
millones de euros, que también anunció el Gobierno, fue tildado
por los medios de “poco concreto” y de que difícilmente cumplirá
el objetivo de llegar al 3 por ciento en tres años.
EL PAÍS 1 y22/EL
MUNDO 1 y 4/ABC 35/LA RAZÓN 40/EL ECONOMISTA31/EL CORREO
33/CINCO DÍAS 1, 28 a 30/EL PERIÓDICO 1 y 3
Zapatero presionó a
los empresarios para que le acompañaran a EEUU
El presidente
Zapatero apeló a la “responsabilidad nacional” para que algunos
empresarios le acompañaran la pasada semana a Estados Unidos,
según informa EL ECONOMISTA. Este diario dice que el
jefe del Ejecutivo quería aprovechar el Desayuno Nacional de
Oración, al que fue invitado por el presidente Obama, para
demostrar la solvencia de las compañías españolas y
contrarrestar las dudas internacionales sobre la futura
evolución de nuestra economía. Uno de sus objetivos, según
señalan fuentes cercanas al Gobierno, era arroparse con una
selecta representación de las principales empresas españolas. La
respuesta entre las principales firmas fue desigual. No todos
los empresarios aceptaron de buen grado acompañar a Zapatero a
EEUU y apartarse de sus agendas laborales, por lo que el
presidente tuvo que insistir para convencerles.
EL ECONOMISTA 1, 29
Europa trata de
disipar en el G-7 las dudas sobre sus economías más débiles
Los titulares de
Economía del G-7 se han comprometido a seguir apoyando a sus
economías hasta que la recuperación se sostenga. Europa se está
esforzando por lanzar un mensaje de confianza para cambiar la
percepción que internacionalmente se tiene de la debilidad de
las economías de algunos de sus países como Grecia, Portugal y
España. Jean Claude Juncker, presidente del Eurogrupo, fue claro
en este punto: “Hemos hablado de Grecia, Portugal y de España y
hemos dicho a nuestros socios que debemos solucionar el problema
solos”. “La situación de Grecia es seria y será resuelta”,
precisó. La semana pasada, en pleno derrumbe de los mercados, el
Fondo Monetario Internacional se declaró dispuesto a ayudar si
se le solicita. Juncker, por su parte, no lo cree oportuno.
“Esperamos y confiamos en que el Gobierno griego tome las
decisiones que son necesarias”, añadió el presidente del Banco
Central Europeo, Jean-Claude Trichet. “Seguimos de cerca la
situación”, dijo. La ministra francesa, Christine Lagarde,
recordó que hasta hora las quejas se dirigían a que “el dólar no
era lo suficientemente fuerte”.
Señala ABC que los
mercados ven más riesgo en la deuda de España que en las de
México o Polonia. Pese a tener el máximo “rating”, los
inversores desconfían y disparan el coste de asegurar los
títulos emitidos por nuestro país.
EL PAÍS 22/ABC 34
España tiene la
mitad de deuda pública que Grecia
El riesgo de
bancarrota al que está expuesta la economía griega ha obligado a
la UE a exigir un plan de ajuste de sus cuentas públicas sin
precedentes. El nuevo ejecutivo griego, que asumió el poder en
octubre, se verá obligado a re ducir la nómina de funcionarios y
a bajar los salarios de los trabajadores públicos hasta un 25%,
además, de preparar una severa reforma del sistema de pensiones.
El escenario en España no es tan dramático, aunque afronta
ajustes serios en sus cuentas para los próximos años. El plan de
recorte del gasto público por valor de 50.000 millones de euros
contempla, entre otras medidas, reducir la tasa de reposición de
los funcionarios (sólo se repondrá uno por cada diez jubilados)
y moderación salarial durante tres años, además de una reforma
del sistema de pensiones.
CINCO DÍAS 1 y 30